
leyendas
domingo, 3 de noviembre de 2013
Venganza Ancestral
En un lugar apartado, cerca de Toledo, hay una ciudad dónde ocurrió una de las historias de terror jamás contada.
La historia de la violenta muerte de un niño llamado Federico, cerca del siglo XIX. Federico era el séptimo hijo de la familia. Todos sabían que este niño tenía poderes ocultos, y que si lo descubría o los revelaba, el pueblo caería en desgracia.
Era callado y tímido, y todos los niños lo miraban como si fuera un monstruo. Por eso el más anciano del pueblo reunió a una secta satánica, para que mataran al chico y el pueblo no corriera peligro.
Estos persuadieron al chico para que les siguiera hasta un cobertizo apartado, y allí realizaron un ritual macabro relacionado con Satán. Ataron al chico de pies y manos, totalmente desnudo. A continuación le echaron aceite hirviendo por todo el cuerpo para quemar las impurezas, le sacaron los ojos a pesar de que este seguía con vida, y lo descuartizaron para luego meter los trozos en un barril y después echarlo al río.
Cuando al día siguiente fueron a visitar al anciano a su casa, nadie le contestó, así que decidieron entrar por su cuenta. Pero lo que encontraron allí les heló la sangre de las venas.
El anciano yacía muerto en el suelo, sin ojos y sin una mano, la cual habia sido usada en forma de brocha para escribir este macabro mensaje:
"Sangre inocente ha sido derramada, los hijos de Satán morirán."
Se dice que no se les volvió a ver, y de vez en cuando se ve la cara de un niño en la ventana del cobertizo, diciendo:
"He vengado, he vengado, los hijos de Satán han pagadooo..."
MUERTE EN EL MICROONDAS
Una muchacha que estudiaba medicina y vivía una vida agitada repartida entre sus estudios y cuidar a su hermanita de 6 años, ya que su madre, que era doctora, se pasaba la vida en el hospital haciendo guardias. Un día se pegó la gran borrachera con sus amigos de clase y terminó acostándose con un compañero que le gustaba mucho.
Al día siguiente, entre las nubes de la resaca, la muchacha recordó de repente que su madre estaba a punto de regresar de su guardia nocturna en el hospital, por lo cual la pobre apenas sí tuvo tiempo de despedirse del sujeto y volar a su casa para que cuando la madre llegara encontrara todo sin novedad, la casa ordenada, la nena desayunándose a tiempo, y ella lista para ir a las clases.
El problema fue la ducha... Faltaban ya sólo unos minutos para que la madre regresara y la chica, que gozaba de una abundante cabellera, la tenía toda mojada. Para variar, el secador se había averiado...
No sé si se debió a los efectos tardíos del alcohol o al nerviosismo que le causaba la madre, muy histérica para estas cosas, el caso es que a la chica no se le ocurrió mejor manera de secar su cabello que meter su hermosa melena al microondas. Con un poco de esfuerzo lo consiguió y programó al máximo el aparato. En cuestión de minutos, se secó completamente el cabello justo cuando la madre entró saludando a todo el mundo sin darse cuenta de nada.
Cuando nuestra amiga llegó a la facultad, estaba medio demacrada, con cara de no haber dormido nada, y tambaleándose de un lado para otro. Demasiado incluso para la resaca que podía provocar botella y media de whisky con hielo. Al subir las escaleras para entrar al edificio, se desplomó como un saco de patatas. Estaba muerta...
Los doctores, al realizar la autopsia, no le encontraron nada malo en el cuerpo, ni enfermedad ni razón alguna para tal muerte súbita; y hubiese quedado así de no ser porque la hermanita le contó a mamá que antes de que ella llegara se había secado el pelo en el microondas. Los doctores, practicaron entonces una autopsia craneal, y encontraron su cerebro totalmente abrasado.
LA LEYENDA DE JACK EL DESTRIPADOR
Jack el Destripador comenzó su carrera probablemente el 31 de agosto de 1888. Aunque no hay certeza absoluta, ya que se duda si el asesinato de una mujer, también prostituta, el 6 de agosto de ese mismo año, y que respondía al nombre de Martha Tabram, fue también obra suya. En todo caso la policía no dio en su momento publicidad a este caso. Martha fue asesinada por un "largo y afilado cuchillo" entre las 2 y las 3 y media de la madrugada. De todas maneras el hecho de haber sido sorprendida en el mismo barrio de Whitechapel en un pub que todavía existe (El Ángel y la Corona), da motivos a la sospecha.
El primer crimen oficial, y el que reconocen todas las crónicas, es el del 31 de agosto de 1888, Mary Ann Nicholls (alias Polly), prostituta y alcohólica, que muere violentamente. Según el atestado forense "Las heridas infligidas a la víctima han sido hechas por persona experta, que hizo los cortes con absoluta precisión y limpieza".
El segundo crimen de la serie sucede el 8 de septiembre del mismo año. Annie Chapman (prostituta y alcohólica, como las demás) es asesinada de idéntica forma.
Justo en ese mes, el 27 de septiembre, la policía recibió la primera carta firmada por "Jack el destripador". Enviada a la Central News Agency, de Fleet Street y escrita con tinta roja (un detalle de humor negro), en ella se escribía: "No cejaré en mi tarea de destripar putas. Y lo seguiré haciendo hasta que me atrapen. El último trabajo salió bordado (...) Retengan esta carta, sin hacerla pública, hasta mi próximo trabajo (...) No les importe llamarme por mi nombre artístico".
Después de una larga lista de asesinatos, mutilaciones y crímenes, el 30 de septiembre, la policía recibe la segunda carta de Jack el destripador: "Mi querido jefe: ...Gracias por haber retenido mi carta anterior hasta este momento, en que de nuevo me he echado a la calle para trabajar"
El 9 de noviembre de 1888 Jack el Destripador se despide con el descuartizamiento de Marie Kelly, también prostituta y alcohólica. Fue muerta en su habitación que alquilaba en la calle Miller's Court nº 13 de Whitchapel. La mujer fue encontrada tendida de espaldas sobre su lecho, desnuda, con las orejas, la nariz y los senos arrancados. Analizando las fotos de la época se observó claramente escrito en una pared las iniciales "FM", estas letras encajaban perfectamente con las iniciales de la "fucking mother (puta madre)", como James Maybrick escribía en su supuesto diario, Florence Maybrick, supuesta mujer de éste.
En la época existieron muchas sospechas aunque ninguna fue demostrada. La más peligrosa (para el sistema social) fue la de que JacK no era otro que Edward, el duque de Clarence, hijo del rey Eduardo VII, que murió, a los 28 años, después de esta serie de asesinatos .
Sin conocer nunca quien fue el causante, la leyenda tiene asegurada una larga vida. A finales de 1991 se descubrió el diario de James Maybrick, el supuesto Destripador, donde se contenía información que sólo conocía la policía.
En un lugar apartado, cerca de Toledo, hay una ciudad dónde ocurrió una de las historias de terror jamás contada.
La historia de la violenta muerte de un niño llamado Federico, cerca del siglo XIX. Federico era el séptimo hijo de la familia. Todos sabían que este niño tenía poderes ocultos, y que si lo descubría o los revelaba, el pueblo caería en desgracia.
Era callado y tímido, y todos los niños lo miraban como si fuera un monstruo. Por eso el más anciano del pueblo reunió a una secta satánica, para que mataran al chico y el pueblo no corriera peligro.
Estos persuadieron al chico para que les siguiera hasta un cobertizo apartado, y allí realizaron un ritual macabro relacionado con Satán. Ataron al chico de pies y manos, totalmente desnudo. A continuación le echaron aceite hirviendo por todo el cuerpo para quemar las impurezas, le sacaron los ojos a pesar de que este seguía con vida, y lo descuartizaron para luego meter los trozos en un barril y después echarlo al río.
Cuando al día siguiente fueron a visitar al anciano a su casa, nadie le contestó, así que decidieron entrar por su cuenta. Pero lo que encontraron allí les heló la sangre de las venas.
El anciano yacía muerto en el suelo, sin ojos y sin una mano, la cual habia sido usada en forma de brocha para escribir este macabro mensaje:
"Sangre inocente ha sido derramada, los hijos de Satán morirán."
Se dice que no se les volvió a ver, y de vez en cuando se ve la cara de un niño en la ventana del cobertizo, diciendo:
"He vengado, he vengado, los hijos de Satán han pagadooo..."
MUERTE EN EL MICROONDAS
Una muchacha que estudiaba medicina y vivía una vida agitada repartida entre sus estudios y cuidar a su hermanita de 6 años, ya que su madre, que era doctora, se pasaba la vida en el hospital haciendo guardias. Un día se pegó la gran borrachera con sus amigos de clase y terminó acostándose con un compañero que le gustaba mucho.
Al día siguiente, entre las nubes de la resaca, la muchacha recordó de repente que su madre estaba a punto de regresar de su guardia nocturna en el hospital, por lo cual la pobre apenas sí tuvo tiempo de despedirse del sujeto y volar a su casa para que cuando la madre llegara encontrara todo sin novedad, la casa ordenada, la nena desayunándose a tiempo, y ella lista para ir a las clases.
El problema fue la ducha... Faltaban ya sólo unos minutos para que la madre regresara y la chica, que gozaba de una abundante cabellera, la tenía toda mojada. Para variar, el secador se había averiado...
No sé si se debió a los efectos tardíos del alcohol o al nerviosismo que le causaba la madre, muy histérica para estas cosas, el caso es que a la chica no se le ocurrió mejor manera de secar su cabello que meter su hermosa melena al microondas. Con un poco de esfuerzo lo consiguió y programó al máximo el aparato. En cuestión de minutos, se secó completamente el cabello justo cuando la madre entró saludando a todo el mundo sin darse cuenta de nada.
Cuando nuestra amiga llegó a la facultad, estaba medio demacrada, con cara de no haber dormido nada, y tambaleándose de un lado para otro. Demasiado incluso para la resaca que podía provocar botella y media de whisky con hielo. Al subir las escaleras para entrar al edificio, se desplomó como un saco de patatas. Estaba muerta...
Los doctores, al realizar la autopsia, no le encontraron nada malo en el cuerpo, ni enfermedad ni razón alguna para tal muerte súbita; y hubiese quedado así de no ser porque la hermanita le contó a mamá que antes de que ella llegara se había secado el pelo en el microondas. Los doctores, practicaron entonces una autopsia craneal, y encontraron su cerebro totalmente abrasado.
LA LEYENDA DE JACK EL DESTRIPADOR
Jack el Destripador comenzó su carrera probablemente el 31 de agosto de 1888. Aunque no hay certeza absoluta, ya que se duda si el asesinato de una mujer, también prostituta, el 6 de agosto de ese mismo año, y que respondía al nombre de Martha Tabram, fue también obra suya. En todo caso la policía no dio en su momento publicidad a este caso. Martha fue asesinada por un "largo y afilado cuchillo" entre las 2 y las 3 y media de la madrugada. De todas maneras el hecho de haber sido sorprendida en el mismo barrio de Whitechapel en un pub que todavía existe (El Ángel y la Corona), da motivos a la sospecha.
El primer crimen oficial, y el que reconocen todas las crónicas, es el del 31 de agosto de 1888, Mary Ann Nicholls (alias Polly), prostituta y alcohólica, que muere violentamente. Según el atestado forense "Las heridas infligidas a la víctima han sido hechas por persona experta, que hizo los cortes con absoluta precisión y limpieza".
El segundo crimen de la serie sucede el 8 de septiembre del mismo año. Annie Chapman (prostituta y alcohólica, como las demás) es asesinada de idéntica forma.
Justo en ese mes, el 27 de septiembre, la policía recibió la primera carta firmada por "Jack el destripador". Enviada a la Central News Agency, de Fleet Street y escrita con tinta roja (un detalle de humor negro), en ella se escribía: "No cejaré en mi tarea de destripar putas. Y lo seguiré haciendo hasta que me atrapen. El último trabajo salió bordado (...) Retengan esta carta, sin hacerla pública, hasta mi próximo trabajo (...) No les importe llamarme por mi nombre artístico".
Después de una larga lista de asesinatos, mutilaciones y crímenes, el 30 de septiembre, la policía recibe la segunda carta de Jack el destripador: "Mi querido jefe: ...Gracias por haber retenido mi carta anterior hasta este momento, en que de nuevo me he echado a la calle para trabajar"
El 9 de noviembre de 1888 Jack el Destripador se despide con el descuartizamiento de Marie Kelly, también prostituta y alcohólica. Fue muerta en su habitación que alquilaba en la calle Miller's Court nº 13 de Whitchapel. La mujer fue encontrada tendida de espaldas sobre su lecho, desnuda, con las orejas, la nariz y los senos arrancados. Analizando las fotos de la época se observó claramente escrito en una pared las iniciales "FM", estas letras encajaban perfectamente con las iniciales de la "fucking mother (puta madre)", como James Maybrick escribía en su supuesto diario, Florence Maybrick, supuesta mujer de éste.
En la época existieron muchas sospechas aunque ninguna fue demostrada. La más peligrosa (para el sistema social) fue la de que JacK no era otro que Edward, el duque de Clarence, hijo del rey Eduardo VII, que murió, a los 28 años, después de esta serie de asesinatos .
Sin conocer nunca quien fue el causante, la leyenda tiene asegurada una larga vida. A finales de 1991 se descubrió el diario de James Maybrick, el supuesto Destripador, donde se contenía información que sólo conocía la policía.
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